sábado, 4 de febrero de 2012

Colaboración: Toro Salvaje

Siento algo que es como un toro metido en un cajón. Encerrado, su bravura hace que quiera salir y por eso golpea el cajón con las astas una y otra vez, intentando romper las tablas que le cierran el paso hacia ti.

Intento contener su furia. Si saliese te atacaría con decisión, agachando la cabeza, humillando, y te embestiría. Al hacerlo no te causaría daño alguno, sino que te empujaría delicadamente hacia arriba y te subiría a su grupa y una vez montada en ella te transportaría hasta el Sol, a través de los cielos. Ahora el Sol se convierte en Luna y el día en la noche y mi toro se difumina en átomos dispersos que se unen en uno solo. El átomo se aproxima a tu nariz y es inspirado. Viaja por tus pulmones, hasta tus alvéolos y allí se mezcla con tu sangre, en tus arterias. Se mueve por ellas, rozando las paredes interiores para hacerte cosquillitas y alcanza tu mente. Aprovecha y ve algunos de tus pensamientos, de tus recuerdos y así te conoce algo más aún. Ahora sale de tu cabeza y se acerca al corazón, cavidad hermosa, cobijo del alma y de los sentimientos. Cuando entra se detiene unos momentos y, con una cuchillita, graba mi nombre en su interior. Así, cada vez que tu corazón de un latido, un respingo de dulce dolor recorre tu cuerpo y hace que te acuerdes de mi, y al hacerlo, otro respingo te sacude ligerísimamente y con ello te hago pasar el día en plena felicidad.

 

Salgo de tu corazón y nuevamente me encamino hacia los pulmones y, de nuevo mediante los alvéolos, salgo de tu torrente sanguíneo y me dirijo hacia tu boca para ser expelido. Pero al hacerlo me aferro en el último instante a tus labios y entonces me convierto nuevamente en mi persona. Ahora son mis labios los unidos a los tuyos y sigo besándote mientras mis brazos toman forma. Una vez terminados te rodeo con ellos y te abrazo y tú haces lo mismo conmigo y una esfera protectora nos rodea y así todos tus sentimientos y pensamientos que no atrapo en el primer intento rebotan contra esta coraza y los absorbo plenamente. Del mismo modo, todas mis emociones y toda mi fuerza rebotan también contra la esfera y se introducen en ti a través de tu piel. Tanta es la energía que emitimos que creamos un grave desorden en el Universo, y por eso, para buscar el equilibrio, algunas estrellas deben de apagarse, para que la fuerza que nos une, el amor que sentimos el uno por el otro, no destruya aquello que tantos milenios ha costado formarse.

Scritto da: @PerruchaBlanca

3 Pensiero:

Anónimo dijo...

Gracias por publicarlo. Imágen adecuada. Espero que guste. :). @Perruchablanca

Alberto Pizarro Gómez dijo...

Grato paseo, muy bien descrito con inmensos flashes de los lugares que querías que recorriéramos...

¡Enhorabuena, me has transportado a ese beso final!

Anónimo dijo...

Que el escrito no contenga ninguna falta ortotipográfica ni gramatical es un auténtico capricho de la Naturaleza... como el que nos ha descrito @perruchablanca.

Una historia original que viene a decirnos que es posible mirar a tu alrededor sin tener que abandonar los pies y la cabeza del suelo...

@Amberes1920, La Furia española.

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